Para las Madres

¿Es correcto obligar a un niño a saludar cuando no sienta el deseo de hacerlo?

Bueno ciertamente en algún momento nos hemos visto en esta situación:

Estamos en una reunión familiar, donde te encuentras con tus parientes cercanos, tíos políticos, amigos que estimas, pero que no ves con frecuencia y familiares que tienes mucho tiempo que no ves. Entonces justo en ese momento, llegan los asombros y piropos a tus hijos, y claro está, las solicitudes de abrazos y besos para esas personas.

No sé si se podrán identificar, pero me ha pasado que en algunas ocasiones, uno de mis hijos no desea saludar a esa persona en ese momento. Y me pregunto: ¿Es correcto obligar a los niños pequeños a saludar personas que no conocen?

He visto muchos padres obligar a sus hijos a dar besos y abrazos, tanto a familiares que no ven, como a extraños, esos que son amigos muy estimados, a los cuales y de paso,  les enganchan el  calificativo de “tío”. Honestamente no estoy de acuerdo con esto. Pienso que hay que respetar los límites de cada quien, claro está, sin criar a un monstruo.

Sabemos perfectamente que los niños son muy espontáneos y que en el momento que quieren brincar y manifestar cariño, lo hacen sin pedir permiso y sin pensarlo. Los niños no filtran sus emociones, sienten y actúan. ¿Pero, y si no se sienten cómodos para saludar a una persona?

Las buenas maneras y normas de convivencia se aprenden de lo que les enseñemos a nuestros hijos, y se reforzarán aún más, con nuestro ejemplo. Nunca es bueno forzarlos, mucho menos cuando se trate de abrir el espacio y límite de su cuerpo.  Todos los seres humanos no somos iguales, unos somos más tímidos, otros más abiertos. Creo que como padres que forjamos adultos en un mañana, debemos enseñar a nuestros pequeños a saludar SIEMPRE, porque es de mala educación no hacerlo.

Lo que si debemos de tratar, es de que salude en una forma que no lo haga sentir incómodo o donde sienta que lo estamos obligando.  Puede ser un Hola!, ¿Como esta?, Soy Gustavo; como también puede ser, un apretón de mano si es varón.

En fin, el asunto es que salude.  Enseñarles que su cuerpo es propiedad de ellos, y que deben confiar en su instinto. Nosotros, orientarlos y guiarlos en todo momento, haciendo las correcciones de lugar, sin anular su sentir.

Claudia Simo, Coach Padres y Familia

Pero con este tema tan delicado, quise buscar la opinión de una persona conocedora de la materia, mi querida amiga Claudia Simó, ACC Coach de Padres y de Familia,  Directora de Alas Formación y Apoyo.

A ella le hago las siguientes preguntas, para que me oriente sobre el tema.

¿Es correcto obligar a un niño a saludar cuando no sienta el deseo de hacerlo?

“No es correcto. Los niños tienen derecho a elegir con quienes tener demostraciones afectivas tan intimas como son un abrazo. Es por esto tan importante aprender como padres a diferenciar entre ser cortés y demostrar afecto íntimamente para evitar la mala práctica de obligar a los hijos hacer algo que atenta contra su propia naturaleza y su integridad. Una cosa es que el niño  salude con palabras o gestos como son mover la mano y sonreír y otra es obligarlo a que bese y abrace a otros sin importar si son familiares cercanos o no. Un niño puede mostrarse “educado y cortes” sin necesidad de tener un contacto físico con la persona.”

¿Qué consecuencias puede traer esto?

“Esto puede tener varias consecuencias. Una de las más impactantes es que el niño inhabilita su instinto innato de preservación que es lo que le permite estar en alerta ante las cosas que lo amenazan y poder reaccionar y tomar decisiones de auto cuidado. Cuando se obliga al niño a saludar en nombre de “la obediencia” estamos enseñándoles a ignorar su asertividad y este recibe mensajes confusos, lo cual en un futuro quizás no muy lejano sea su peor aliado cuando alguien quiera tocarlo o molestarlo sexualmente. El niño que se ve forzado constantemente a ceder su espacio vital, a tener contacto físico con otros en contra de su voluntad es un blanco fácil y vulnerable para los depredadores sexuales.”

Bueno, como siempre digo, cada familia es un mundo, y cada quien imparte y tiene las normas que considere apropiadas, dentro de su hogar. Aunque creo que a veces, en estas pequeñas cosas, podemos ejercer una influencia importante que marcará para siempre la personalidad de nuestros hijos.

¿Tú que entiendes sobre este tema? ¿Obligas a tus hijos a saludar a una persona que no conoce con besos y abrazos? Recuerda que no estamos solas en este mundo de la maternidad, si tienes amigas que entiendes deben leer este artículo, compártelo.

Como dicen, Sharing is caring!

Mother On!!

Karina.

ASMIDR

 

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